EL RETO
Lo que funcionaba con 5 personas ya no alcanza con 50.
No porque se haya hecho mal, sino porque nadie tuvo tiempo de estructurarlo.

Todas las decisiones pasan por una persona
El crecimiento deja de depender de la empresa y empieza a depender de una o dos personas.

El día se va en tareas manuales
Capturar, copiar, pegar y perseguir firmas. El equipo pasa horas en haciendo "talacha".

No se tiene claro quién hace qué
Las responsabilidades se traslapan o se quedan en el aire. Cuando algo falla, nadie sabe en qué punto se rompió.

Los sueldos se definen sin criterio
Cada contratación abre la misma pregunta: ¿cuánto le pago? Y cuando dos personas con el mismo puesto ganan distinto, genera desconfianza.
Nada de esto se resuelve trabajando más horas. Se resuelve ordenando cómo se trabaja.
Y eso es justo lo que hacemos.








