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En muchas empresas, la conversación sobre compensación comienza con una pregunta aparentemente sencilla: ¿cuánto debería pagar por esta posición?
Es una pregunta importante, pero quizá no sea la primera que deberíamos hacernos.
Pregunta clave: ¿Qué espero que esta persona aporte al negocio y cómo quiero reconocer ese impacto?
Pagar bien no significa necesariamente pagar más. Significa pagar con intención.
Para una PyME, la nómina suele representar uno de los costos más importantes del negocio. Sin embargo, pocas veces se analiza con la misma profundidad con la que se evalúa cualquier otra inversión.
Sabemos cuánto pagamos cada mes, pero no siempre tenemos la misma claridad sobre los resultados que queremos impulsar con esa inversión.
Una estrategia de compensación bien diseñada debería impulsar aquello que realmente importa para la empresa: crecimiento, productividad, rentabilidad, permanencia del talento, servicio al cliente o desarrollo de nuevas capacidades.
Cuando esa conexión no existe, las decisiones de compensación pueden centrarse en criterios como la antigüedad o la formación, sin considerar también la contribución de cada persona a los objetivos del negocio.
Cuando una persona valiosa está pensando en irse, la reacción natural muchas veces es ofrecerle un incremento. Antes de hacerlo, conviene entender qué está sucediendo.
Compensación no es solamente sueldo.
Incluye salario fijo, incentivos y beneficios, y se complementa con reconocimiento, flexibilidad, desarrollo y una experiencia de trabajo que valore la contribución de cada persona.
Por eso, revisar los salarios es una parte de la conversación. Comprender qué necesita el equipo permite identificar si hace falta un ajuste salarial, otras acciones o una combinación de ambas.
No necesitas tener la estructura de una multinacional para contar con una estrategia de compensación. Necesitas claridad.
Estas cuatro preguntas ofrecen un punto de partida práctico:
Imagina dos empresas que destinan exactamente el mismo porcentaje de sus ingresos a compensación.
Una distribuye incrementos prácticamente iguales cada año. La otra toma decisiones considerando mercado, desempeño, contribución, impacto de la posición en el negocio y resultados de la empresa.
El costo puede ser similar. El impacto no necesariamente lo será.
Ahí está una de las grandes oportunidades para las PyMEs: dejar de administrar únicamente salarios y comenzar a diseñar decisiones de compensación alineadas con la estrategia del negocio.
Si eres dueño o director de una empresa, intenta completar esta frase:
Nuestra estrategia de compensación está diseñada para impulsar ______________________.
Si resulta difícil terminarla, quizá sea momento de revisar no solamente cuánto estás pagando, sino qué quieres impulsar con esa inversión.
En NextScala creemos que una estrategia de personas debe crecer al mismo ritmo que el negocio.
Compensar mejor no necesariamente significa gastar más. Significa invertir mejor.
En NextScala acompañamos a las empresas a alinear su estrategia de personas con la siguiente etapa del negocio. El punto de partida es entender qué quieren lograr, cómo contribuye su equipo y qué criterios orientan hoy sus decisiones de compensación.
Da el siguiente paso
Agenda una sesión con nuestro equipo y conversemos sobre cómo conectar esas decisiones con los objetivos de tu empresa.
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Aranzazu Laveaga
NextScala

Aranzazú Laveaga
CO-FUNDADORA
